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Movilidad acuática urbana para un futuro sostenible

Cómo el transporte acuático eléctrico está transformando las ciudades costeras y fluviales.

Publicado el 20.03.2025

Carlos Martín es Gerente en el Área de Consultoría en Puertos y Transporte Marítimo de IDOM.

Proyecto de Artemis Technologies y Delta Marine para la fabricación de un transbordador 100% eléctrico con capacidad para 150 pasajeros, que utiliza hidrofoils y alcanza una velocidad máxima de 36 nudos. Operarán en el estrecho de Puget, en el estado de Washington (EE. UU.) (Artemis Technologies)

Muchas ciudades y aglomeraciones urbanas se han desarrollado junto a cuerpos de agua —mares, océanos, ríos y lagos—, lo que genera necesidades y oportunidades de transporte en sus frentes costeros y riberas. La movilidad acuática puede definirse como un sistema de transporte urbano o regional que facilita el desplazamiento de personas a través del agua, conectando áreas que de otro modo quedarían aisladas. Además de impulsar el ocio y el turismo, contribuye de manera natural a la economía azul, un modelo económico basado en la sostenibilidad de los recursos marinos y fluviales.

En un contexto de creciente conciencia ambiental y la necesidad urgente de reducir emisiones a nivel global, la movilidad acuática adquiere un papel estratégico al incorporar un enfoque sostenible. Este sistema se presenta como un ejemplo tangible de la transición energética en el transporte y la navegación, lo que lo convierte en una herramienta de promoción política adoptada por numerosas ciudades y regiones en los últimos años.

Al pensar en movilidad urbana sobre el agua, es inevitable recordar los icónicos vaporetti venecianos. El primero de ellos, el "Regina Margherita", comenzó a operar en el Gran Canal en 1881, rompiendo el monopolio de los gondoleros en el transporte de personas en Venecia. Sin embargo, el concepto de vaporetto fue una adaptación de los bateaux-mouches parisinos, introducidos como respuesta a una licitación de los organizadores de la Exposición Universal de 1867 para mejorar el servicio fluvial en la ciudad de París.

 'Vaporetto' en el Gran Canal de Venecia (FP).

Aspectos técnicos y operacionales

Un sistema de transporte acuático completo suele contar con un número reducido de rutas. En los casos en que estas cruzan un cuerpo de agua, suelen ser circulares o triangulares, con pocas paradas intermedias.

Por otro lado, las rutas lineales que siguen el curso de un río o un frente marítimo tienden a incluir más estaciones, aunque las distancias entre ellas son cortas. La velocidad de navegación es clave en los servicios de transporte habitual, donde la eficiencia es una ventaja competitiva. En cambio, en las rutas turísticas o de ocio, la velocidad puede ser menor, ya que el enfoque está en disfrutar de la experiencia y el paisaje.

En las etapas de planificación, al optar por un sistema eléctrico de movilidad acuática, es necesario considerar factores adicionales: los límites de velocidad de crucero y velocidad máxima, la autonomía realista y la capacidad de pasajeros. Estas especificaciones permitirán calcular los tiempos de ciclo, los horarios de salida de los servicios, las recargas rápidas necesarias durante la operación, así como la ubicación y capacidad requerida para los cargadores eléctricos.

'Waterbus' 'Holmen' en Copenhague (CC).

Planificación y gestión

A diferencia de otros sistemas de transporte marítimo, como los ferries regionales o el transporte de corta distancia, la gestión de un sistema de water mobility es similar a la de otros modos de transporte público.

Suele estar liderada por una administración de transporte o una entidad gubernamental local. Durante la planificación, se deben definir aspectos clave como la propiedad de las embarcaciones, la responsabilidad del servicio, y el desarrollo, operación y mantenimiento de la infraestructura. Las autoridades pueden optar por diseñar y adquirir sus propias embarcaciones, delegando la operación mediante concesiones. Esto garantiza control sobre el diseño y los acabados, pero puede limitar la competitividad o el interés de los operadores. Por otro lado, el desarrollo de las terminales suele estar a cargo de entidades de obras públicas, mientras que su mantenimiento se externaliza a empresas especializadas.

Bus Nàutic en Barcelona (Port de Barcelona).

Desafíos y oportunidades

Aunque su implementación ofrece grandes oportunidades, también enfrenta desafíos significativos. No es un sistema de transporte masivo con alta capacidad, y el coste de las embarcaciones puede ser alto, especialmente si se opta por soluciones sostenibles. Esto puede resultar en un coste por pasajero elevado, lo que podría requerir subsidios o ajustes en el modelo de gestión.

Además, el mercado de proveedores de estas embarcaciones es limitado, y los tiempos de entrega pueden ser largos, sobre todo para diseños personalizados. En cuanto a la intermodalidad, aunque se pueden ubicar terminales cerca de paradas de metro y autobús, o incluir puntos de micromovilidad compartida, lograr la misma fluidez que en otros modos de transporte sigue siendo un reto.

Ferry eléctrico en Estocolmo de la firma Candela, con 'hidrofoils' (Candela).

Casos de estudio y tendencias tecnológicas

En los últimos años, se han desarrollado varios sistemas de transporte destacables por su enfoque sostenible y tecnológico, de los cuales mostramos a continuación algunos ejemplos:

  • Uno de los más reconocidos es el de Copenhague, que opera una flota de autobuses portuarios eléctricos. El servicio de waterbus funcionaba ya desde el año 2000, pero a partir de 2020 comenzó a sustituir progresivamente su flota por barcos 100% eléctricos. Estos nuevos waterbuses navegan a una velocidad de 9 nudos, con capacidad para 80 pasajeros. Se recargan durante la noche en varios puntos de recarga ubicados en las terminales. Actualmente, el sistema tiene 3 rutas operativas y 11 paradas.
  • En Barcelona, en julio de 2024, con motivo de la Copa América, se lanzó el Bus Nàutic, un servicio de transporte acuático operado por dos catamaranes 100% eléctricos que funcionan con energía solar y recarga eléctrica. La ruta conecta los muelles de Drassanes y Llevant, en un trayecto de aproximadamente 10 minutos, con frecuencias entre 15 y 30 minutos y operatividad mínima de 12 horas diarias. Actualmente, el servicio está concesionado a un operador privado y se está evaluando la expansión de la red con una segunda línea o nuevas paradas.
  • Estocolmo comenzó a operar en octubre de 2024 su primer ferry eléctrico, el Nova (Candela P-12), en la ruta 89. Este catamarán de 12 metros de eslora es 100% eléctrico y utiliza hidrofoils para navegar a una velocidad de 25 nudos. Durante el invierno, opera 3 viajes completos al día, con una expansión planeada a 9 viajes en verano, incluyendo la segunda embarcación.
  • En agosto de 2024, Candela firmó un acuerdo para suministrar 8 unidades de su modelo P-12 al proyecto NEOM en Arabia Saudita. Estas embarcaciones formarán parte de una ambiciosa red de movilidad regional sostenible, diseñada para conectar varios puntos a lo largo de los 500 km de costa y varios archipiélagos, impulsando la movilidad sin emisiones.
  • En febrero de 2025, Artemis Technologies firmó un acuerdo con Delta Marine para la fabricación de un transbordador 100% eléctrico con capacidad para 150 pasajeros, que utiliza hidrofoils y alcanza una velocidad máxima de 36 nudos. Estas embarcaciones operarán en el estrecho de Puget, en el estado de Washington (EE. UU.). Además, Artemis debutó su modelo Escape, un taxi acuático de lujo en la Copa América de Barcelona, diseñado para desplazamientos diarios y viajes privados.
  • La red de Watertaxi Rotterdam, que conecta las ciudades de Róterdam y Schiedam, cuenta con 50 puntos de embarque. Watertaxi Rotterdam tiene como objetivo lograr una flota de cero emisiones para 2030. Hasta el momento, ha introducido 7 embarcaciones eléctricas de Alumax Boats, que navegan a 13.5 nudos. En agosto de 2022, la operadora también introdujo el primer taxi acuático del mundo propulsado exclusivamente por hidrógeno, con capacidad para 12 pasajeros y una autonomía de 9 horas.

Tecnológicamente, destacan dos tendencias principales: la navegación autónoma o automatizada, que optimiza rutas y reduce costes operativos, y el uso de hidrofoils, que mejoran la eficiencia de los motores eléctricos.

Ejemplos de embarcaciones autónomas incluyen el CAT 10L de Callboats en Helsinki y el diseño conceptual VERNE para movilidad acuática autónoma y sostenible. Empresas como Artemis Technologies (con los modelos EF-12 y EF-24) y Candela Boats (con el P-12) están liderando el desarrollo de embarcaciones de pasajeros pequeñas con tecnología de hidrofoils.

En cuanto a los sistemas de propulsión, los motores eléctricos de batería son los más comunes, aunque también se están realizando pruebas con pilas de combustible de hidrógeno, como en el caso de los taxis acuáticos en Róterdam.

Además, cada vez son más comunes los sistemas complementarios basados en energía solar o eólica, que reducen la dependencia del combustible principal. Un ejemplo de esta tendencia son los barcos para pasajeros de SOEL YACHTS, especialmente los modelos Shuttle 14 y Shuttle 16, que funcionan con motor eléctrico y paneles solares y llevan operando en la Polinesia Francesa desde finales de 2020.

La empresa Candela ha firmado un acuerdo para suministrar 8 unidades de su modelo P-12 al proyecto NEOM en Arabia Saudita. (Candela).

Conclusión

La movilidad acuática urbana es una opción atractiva para las ciudades situadas junto al mar, ríos o lagos. Actualmente, está ganando popularidad gracias a la aparición de embarcaciones eléctricas o de cero emisiones, que ofrecen una alternativa sostenible al transporte urbano convencional.

A medida que las tecnologías de propulsión y autonomía continúan evolucionando, se espera que la movilidad acuática juegue un papel cada vez más relevante en el desarrollo de ciudades más sostenibles y conectadas.