LoRaWAN, la red del IoT al servicio de los puertos

LoRA es la plataforma inalámbrica predominante para construir redes IoT (siglas de internet de las cosas) en todo el mundo. La encontramos integrada en coches, electrodomésticos, hasta en farolas. Los smartports pueden beneficiarse de sus particularidades, pero, como con cualquier tecnología novedosa, se necesitan pruebas piloto que evalúen sus beneficios. En el Port de Barcelona se han testado y comparado dos tecnologías de geolocalización mediante triangulación: GPS y LoRaWAN.

GPS vs. LoRaWAN
El experimento consistía en monitorizar mediante ambas tecnologías cinco vehículos de la Policía Portuaria y cinco vehículos de la flota propia del Port. Para ello se instaló una red de telecomunicaciones en las áreas de influencia del puerto y se colocó un dispositivo GPS y uno LoRaWAN en cada vehículo.
Los resultados mostraron que, aunque el GPS tenía más precisión que LoRa, su consumo de energía era bastante más alto. Con la tecnología LoRa la posición no se mide por satélites, sino por la posición de las antenas. “La señal es nítida y clara y su consumo energético es bajo. Además, tiene un gran coeficiente de penetración en sólidos, llega incluso hasta sótanos con gran claridad”, explica Martín Longobucco, CEO y fundador de Datalong16, la empresa que ha llevado a cabo el experimento en consorcio con Kerlink y Flex.
Con la tecnología LoRa la posición de los objetos no se obtiene vía satélite, sino por la posición de las antenas. El consumo energético es pues muy bajo y la señal nítida y clara.
Una ventaja competitiva para los smartports
Los puertos pueden beneficiarse de esta tecnología desde una perspectiva financiera y medioambiental. En primer lugar, el consumo de energía de los dispositivos: “Se transmiten los mismos datos con menos energía durante más tiempo. Eso hace que puedan ser más pequeños, más longevos y muchísimo más baratos”, apunta Longobucco. En segundo lugar, “las secuencias de LoRa no están sujetas a pago de ningún tipo, son libres, gratuitas. No se depende de ningún operador y las antenas, que no tienen un coste elevado, se pueden amortizar rápidamente”, relata el especialista. Imaginemos ahora un puerto con cientos de miles de dispositivos conectados entre ellos, hablándose y generando cantidades ingentes de información. ¿Cómo procesar todo este contenido? ¿Cómo impacta esto en un puerto? “Si se recolectan datos sobre cómo se mueven los contenedores, dónde se puede romper la cadena del frío, por citar algún ejemplo, podemos detectar situaciones que afecten negativamente a los activos del puerto. De esta forma, se pueden llegar a generar modelos predictivos que anticipen esas situaciones y las corrijan”, asevera Martín Longobucco.Con este tipo de sensores, se puede monitorizar la trazabilidad de los contenedores, la calidad del agua del puerto, los activos móviles, los aires acondicionados, para controlar brotes de legionella, el impacto de residuos, entre otros.



