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El Onshore Power Supply ya es una realidad en el Port de Barcelona

El Port de Barcelona ha inaugurado el sistema de Onshore Power Supply (OPS) en la Terminal Hutchison BEST. Esta operativa ha implicado el despliegue de una red de media tensión con 3.000 metros de cable hasta el muelle para que los portacontenedores puedan apagar sus motores auxiliares y conectarse a una red eléctrica de origen 100% renovable. Seis años antes de que sea obligatorio en los puertos europeos, Barcelona ya ha hecho los deberes.

Publicado el 18.07.2024
Seis años antes de que sea obligatorio en los puertos europeos, Barcelona ha inaugurado el primer "superenchufe" para portacontenedores del Mediterráneo (PierNext).

Hamburgo en enero y ahora Barcelona. Ambos puertos son pioneros en Europa al haber completado con éxito la instalación del Onshore Power Supply (OPS), que permitirá establecer una conexión eléctrica entre el muelle y los portacontenedores atracados para que éstos puedan apagar su motor auxiliar y ahorrar toneladas de emisiones de CO2.

Este sistema será obligatorio en 2030 en Europa como medida fundamental para descarbonizar los puertos y el sector marítimo.

En el caso del Port de Barcelona, se trata del primer sistema de suministro de energía eléctrica de origen renovable a barcos en una terminal de contenedores de un puerto del Mediterráneo. Se ha empezado a ofrecer este servicio en la terminal Hutchison Ports BEST y se enmarca dentro del plan NEXIGEN, que cuenta con cinco fases que se completarán en 2050.

El OPS se ha diseñado específicamente para ser compatible con la operativa de la terminal BEST y permitirá conectar hasta dos barcos de forma simultánea, adaptando la corriente eléctrica a las necesidades de cada uno de ellos”, explica a PierNext Bruno Hervàs, official shorepower data engineer del Port de Barcelona.

El muelle cuenta con tres cajas de conexión diseñadas específicamente para integrarse en la terminal, y según los cálculos estimados, un portacontenedores permanece 41,18 horas atracado, en las cuales consume 73,02 MWh de energía y, gracias al OPS, se ahorrarán 49,16 toneladas de CO2.  Anualmente, se eliminarán 2.500 toneladas de CO2, el equivalente a unos 135.000 coches circulando a 30 km/h durante un año.

Los retos del OPS para los puertos

Ser pioneros en la implementación del sistema OPS en Europa ha supuesto una serie de retos técnicos y ha sido “todo un desafío”, describe Carlos Guerra, ingeniero de electrificación del Port de Barcelona.

“Básicamente se trata de una tecnología muy nueva en Europa y prácticamente hemos empezado de cero. Estamos señalando el camino a seguir al resto de puertos españoles”, indica.

Guerra comparte que han estado en estrecho contacto con el puerto de Hamburgo, realizando visitas a sus instalaciones e intercambiando información, además de con entidades europeas para la redacción de normativas.

Álvaro Rodríguez, presidente de Puertos del Estado, afirmó durante el evento de inauguración que están trabajando para conciliar dos regulaciones; la portuaria y la del sector eléctrico, para “permitir reducir al máximo posible los términos de potencia y que el precio que se cobre por el suministro de energía eléctrica sea competitivo. También estamos trabajando con Red Eléctrica para transmitirle en su nuevo plan de desarrollo lo que tiene que ser la red eléctrica del futuro y las necesidades de los puertos ante proyectos como este”, explicó durante la presentación del sistema OPS del Port de Barcelona. 

Rodríguez terminó su exposición compartiendo un par de datos: el suministro de energía eléctrica a los buques va a significar que todos los puertos tengan que duplicar su consumo de energía eléctrica hasta el 2030 y, “lo que es mucho más importante, quintuplicar la potencia instalada”, destacó.

Los retos del OPS para los barcos

Por lo que respecta a los portacontenedores y otros barcos que se conectarán a la red eléctrica, Hervàs, official shorepower data engineer del Port de Barcelona, explica que las embarcaciones contarán con una aparamenta eléctrica similar a la que se encontrarán en tierra; esencialmente transformadores y convertidores de frecuencia. 

En la popa del barco se encuentra un pequeño contenedor con un carrete de cable que baja hasta el muelle y que se enchufa a la caja de conexión. Este cable va a unos cuadros eléctricos, también específicos del OPS, donde se produce la conversión de electricidad. 

“Una especificidad propia de los barcos es que su electrónica es muy sensible a las variaciones de frecuencia y de tensión y se puede estropear muy fácilmente. Muchos de los equipos funcionan con motores eléctricos con velocidad variable. Para que no se estropeen esos motores, la electricidad a bordo tiene que estar muy controlada, tanto en tensión como en frecuencia. Los barcos cuentan con unos cuadros eléctricos a bordo que realizan esta gestión y el control de la electricidad para que sea lo más estable posible y que no les genere problemas en su instalación”.

Bruno Hervàs, official shorepower data engineer del Port de Barcelona

En este sentido, Hervàs señala que no tienen que ser necesariamente barcos de novísima generación, aunque prácticamente todos los barcos, portacontenedores, cruceros y ferries, ya cuentan con esta instalación. Las que no, están realizando un retrofit para estar preparados.

“Instalar este sistema en los portacontenedores es relativamente fácil porque tienen mucho espacio en la zona donde se alberga. En cambio, en ferries y cruceros es más complicado porque hay que buscarles el sitio,  ya que son equipos que ocupan mucho espacio, más un cuadro eléctrico adicional que hay que añadir en la sala de máquinas”.

Uno de los problemas, explica el ingeniero, es que existen pocos fabricantes que suministren estos equipos a los barcos. Aunque tecnológicamente hablando no son equipos excesivamente complicados, sí que son grandes y las potencias muy altas, lo que está generando grandes tiempos de espera y un importante cuello de botella.

“Conectar barcos es muy complejo, ya que no todos están preparados”, comparte Ana Arévalo, responsable del departamento de Shorepower del Port de Barcelona. Por eso, la responsable de coordinar el proyecto en Barcelona recomienda ir paso a paso.

"La seguridad debe ser prioritaria, por lo que vamos a desarrollar muchas pruebas para poder hacer una primera valoración del sistema en diciembre y analizar los datos obtenidos, como el número de emisiones que hemos evitado o cuántos barcos se han conectado”.

Ana Arévalo, responsable del departamento de Shorepower del Port de Barcelona

Pilotos en las terminales BEST y Grimaldi

En los próximos dos años, el Port de Barcelona va a llevar a cabo dos pilotos para probar las conexiones con dos tipologías de barcos; portacontenedores y ferris.

La operativa es la siguiente: cuando el barco llega al muelle, apaga los motores auxiliares y para generar la electricidad se conecta a la red de tierra. “El OPS coge la corriente de la red de tierra a 25.000 voltios, los transforma a 6.600 voltios, que es la potencia a la que que funciona el barco y, si el barco lo necesita, transforma los 50 hercios que tenemos aquí en España a los 60 hercios que tenga el barco”, detalla Hervàs.

En el caso de los ferris, el Port tiene un acuerdo con Grimaldi para el proyecto piloto, que consistirá en conectar, a diario, el Ciudad de Sóller, que realiza el trayecto Palma-Barcelona cada día.

Durante este mes de julio y en agosto se empezarán a hacer pruebas reales de conexión en la terminal BEST, detalla Hervás.

 "A partir de septiembre, la previsión es hacer una conexión a la semana para alcanzar 40 conexiones el primer año, que es lo que tenemos por licitación, y 52  el segundo año. A partir de 2026 iremos incrementando hasta las 125 al año. En 2028 o 2029 la cifra se doblará hasta alcanzar las 350 conexiones anuales”. 

El objetivo de las pruebas será, esencialmente, controlar que todo funciona correctamente y que no haya sobrecargas en los equipos. “Uno de los aspectos complejos es el sistema de monitorización, gestión y control, aunque todo  es electrónico y está automatizado. Hemos calculado conexiones medias de 40 horas, con lo cual tampoco es inviable vigilar constantemente que todo funcione según lo previsto, aunque se puede acceder remotamente al sistema, incluso desde el teléfono móvil”, señala.

El ingeniero comparte que, además del OPS, los puertos están intentando electrificar los dispositivos y elementos que forman parte de la operativa al máximo posible.

“Las terminales están comprando cada vez más maquinaria híbrida o eléctrica. La idea es que todo el funcionamiento dentro del puerto se abastezca de energía eléctrica renovable. Esperamos, en un futuro no muy lejano, poder hacerlo con hidrógeno, según el plan de sostenibilidad y de descarbonización del puerto”.

De momento, el Port de Barcelona ya ha conseguido un gran hito y un paso de gigante hacia la descarbonización de las actividades portuarias y del conjunto del sector maritimo.

 

 

 

Este proyecto ha recibido financiación a través del Programa de Apoyo al Transporte Sostenible y Digital (PATSYD) del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Este programa es parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) con fondos NextGenerationEU.